
Mantener un jardín o huerto saludable puede ser un desafío cuando las plagas comienzan a aparecer. Estas plagas pueden afectar tanto a las plantas ornamentales como a las de cultivo, dañando flores, hojas, frutos y raíces. Los muebles de madera tampoco se salvan del ataque de las plagas. Conocer las plagas más comunes es fundamental para identificarlas y tratarlas a tiempo.
Aprende a identificar, prevenir y controlar las principales plagas que puedes encontrar en tu jardín, huerto o en la madera de tus muebles de exterior.
Plaga de insectos
Las plagas de insectos son conjuntos de insectos que, cuando proliferan en grandes cantidades, causan daños a las plantas, cultivos, y en algunos casos, a estructuras o alimentos almacenados. Estos insectos se alimentan de diferentes partes de las plantas, como hojas, tallos, raíces, flores y frutos, afectando su salud y productividad. Este tipo de plaga son un problema común en jardines, huertos y cultivos agrícolas y pueden ser muy difíciles de controlar si no se identifican y tratan a tiempo.
¿A qué pueden atacar los insectos?
Atacar prácticamente cualquier tipo de planta, ya sean ornamentales, frutales o de cultivo agrícola. Algunas plagas prefieren plantas específicas, mientras que otras son menos selectivas. Los insectos pueden dañar las plantas de diversas maneras:
- Succionando la savia: Insectos como los pulgones y cochinillas perforan los tejidos de las plantas y succionan su savia, debilitándolas.
- Masticando las hojas: Las orugas, saltamontes y escarabajos mastican las hojas, flores o frutos, dejando agujeros o devorando grandes secciones de la planta.
- Atacando las raíces: Algunos insectos, como los nematodos o ciertos escarabajos, atacan las raíces, impidiendo la absorción adecuada de nutrientes y agua.
- Transmitiendo enfermedades: Muchos insectos también son vectores de enfermedades virales, bacterianas o fúngicas, lo que agrava los daños.
Tipos más comunes de plagas de insectos
Pulgones
Los pulgones son pequeños insectos de cuerpo blando que se agrupan en colonias en los brotes tiernos y el envés de las hojas. Se alimentan succionando la savia, lo que debilita las plantas y puede causar deformaciones. Además, excretan una sustancia pegajosa llamada melaza, que atrae a las hormigas y favorece la aparición de hongos.
Cochinillas
Las cochinillas tienen un cuerpo cubierto por una cera protectora, y al igual que los pulgones, succionan la savia de las plantas. Pueden parecer manchas algodonosas o escamas en los tallos y hojas. También excretan melaza, lo que favorece el crecimiento de hongos y puede llevar al debilitamiento severo de las plantas.
Mariposa del geranio
La mariposa del geranio, científicamente conocida como Cacyreus marshalli, y popularmente también como el taladro del geranio, es una plaga común que puede afectar a los geranios y otras plantas de la familia Geraniaceae. Aprende a identificar, prevenir y tratar la plaga de la mariposa del geranio para cuidar tus plantas y mantener un jardín saludable y floreciente.
Mosca blanca
La mosca blanca es una plaga diminuta que se alimenta de la savia de las hojas. Su presencia suele provocar el amarillamiento y debilitamiento de las plantas, además de generar la proliferación de hongos. Las plantas infestadas se vuelven propensas a otros problemas.
Orugas
Las orugas, que son las larvas de las mariposas y polillas, pueden devorar grandes cantidades de hojas, flores e incluso frutos. Sus daños son visibles en forma de agujeros irregulares en las hojas o la desaparición completa de partes de la planta. Algunas orugas también atacan tallos y raíces.
Trips
Los trips son pequeños insectos alargados que raspan la superficie de las hojas y flores para alimentarse de su contenido celular. Sus daños se manifiestan en manchas plateadas o marrones, y pueden transmitir virus a las plantas, lo que agrava los problemas.
Escarabajos
Los escarabajos pueden causar daños significativos al alimentarse de hojas, tallos o raíces. Por ejemplo, el escarabajo de la patata puede devastar cultivos enteros, mientras que los escarabajos barrenadores atacan la madera o tallos.
Características de las plagas de insectos
- Reproducción rápida: Muchas plagas de insectos, como los pulgones o las moscas blancas, se reproducen rápidamente, lo que dificulta su control. En poco tiempo, una pequeña infestación puede convertirse en un problema grave.
- Daños directos e indirectos: Los insectos pueden causar daños directos al alimentarse de las plantas, y también pueden causar daños indirectos al transmitir enfermedades o favorecer la aparición de hongos.
- Resistencia a insecticidas: Algunas plagas, como los trips o la mosca blanca, pueden desarrollar resistencia a ciertos insecticidas, lo que hace más difícil su erradicación.
- Preferencias específicas o generalistas: Algunos insectos tienen preferencias por ciertas especies de plantas (por ejemplo, los pulgones del rosal), mientras que otros son generalistas y atacan cualquier tipo de planta (como las orugas).
Ácaros y arañas
Las plagas de ácaros y arañas son un problema frecuente en jardines, huertos y cultivos. Los ácaros son pequeños arácnidos que pueden causar daños significativos a las plantas al alimentarse de su savia. Aunque los ácaros no son insectos, pertenecen al mismo grupo que las arañas, escorpiones y garrapatas. Su tamaño diminuto y su capacidad de reproducción rápida los convierte en plagas difíciles de detectar y controlar. Al igual que los ácaros, algunas arañas también pueden habitar los jardines, pero estas últimas generalmente no causan daños directos, sino que actúan como depredadores de otras plagas.
¿A qué pueden atacar los ácaros y arañas?
Los ácaros atacan una gran variedad de plantas ornamentales, frutales y hortalizas. Su método de alimentación consiste en perforar las células de las hojas, flores y frutos para succionar la savia. Esto debilita las plantas, afectando su capacidad de realizar la fotosíntesis y de absorber agua y nutrientes. Los cultivos más afectados suelen ser:
- Hortalizas: Tomates, pepinos, pimientos, berenjenas.
- Frutales: Manzanos, perales, cítricos.
- Plantas ornamentales: Rosas, geranios, crisantemos, helechos.
Tipos más comunes de ácaros y arañas
Araña roja (Tetranychus urticae)
La araña roja es uno de los ácaros más comunes en jardines y huertos. Es de color rojo o marrón y se reproduce rápidamente en climas cálidos y secos. Este ácaro se alimenta de la savia de las plantas, causando manchas amarillentas en las hojas que eventualmente se secan y caen. Un síntoma típico es la presencia de finas telarañas en el envés de las hojas, que también facilitan la identificación.
Ácaro del falso tizón (Brevipalpus phoenicis)
Este ácaro, también conocido como ácaro plano, afecta principalmente cítricos y ornamentales. Sus picaduras en la superficie de las hojas causan lesiones de color marrón, las cuales pueden necrosarse con el tiempo. También se alimentan de los frutos, causando deformaciones.
Ácaro del bulbo (Rhizoglyphus spp.)
El ácaro del bulbo ataca las plantas con bulbos o tubérculos, como cebollas, ajos y gladiolos. Se alimenta del tejido del bulbo, lo que puede provocar que se pudran o se deformen, reduciendo la producción o matando a la planta.
Ácaro del bronceado (Polyphagotarsonemus latus)
El ácaro del bronceado afecta principalmente plantas de interior y cultivos tropicales como la papaya o los pimientos. Las hojas afectadas muestran una apariencia bronceada o marrón debido al daño celular, lo que inhibe el crecimiento y la fotosíntesis de las plantas.
Características más comunes de las plagas de ácaros y arañas
- Tamaño diminuto: Los ácaros son tan pequeños (menos de 1 mm) que son difíciles de ver a simple vista, lo que complica su detección temprana. A menudo, los jardineros solo detectan el daño cuando es visible en las hojas.
- Proliferación rápida: Los ácaros, en particular la araña roja, se reproducen muy rápidamente, especialmente en climas cálidos y secos. Las condiciones de invernadero son especialmente propicias para su proliferación, lo que los convierte en una plaga difícil de controlar.
- Daños visibles: Los síntomas de una infestación de ácaros incluyen:
- Manchas amarillas o blancas en las hojas.
- Telarañas finas en el envés de las hojas.
- Hojas secas, arrugadas o descoloridas.
- Caída prematura de las hojas.
- Resistencia a insecticidas: Algunos ácaros, como la araña roja, pueden desarrollar resistencia a ciertos acaricidas si se utilizan de manera repetitiva y sin rotar los productos químicos.
Cómo prevenir y tratar plagas de ácaros
Tendremos en cuenta las siguientes tareas para prevenir este tipo de plagas. Muchas de estas recomendaciones te serán útiles para otros tipos de plagas.
- Mantén una buena ventilación y evita el exceso de humedad para limitar las condiciones que favorecen la aparición de ácaros.
- Riega de manera regular, ya que los ácaros prefieren ambientes secos. Rociar ligeramente las hojas puede ayudar a prevenir su proliferación.
- Introduce depredadores naturales como las mariquitas, ácaros depredadores (Phytoseiulus persimilis) o crisopas, que se alimentan de ácaros y otros insectos.
Una vez has localizado e identificado este tipo de plaga, te doy unos consejos básicos para aplicar a tus planas.
- Acaricidas específicos: Aplica acaricidas si la infestación es grave, siguiendo las indicaciones del fabricante para evitar la resistencia.
- Soluciones orgánicas: Productos como el aceite de neem o el jabón potásico son efectivos para combatir ácaros de forma natural.
- Podar las partes afectadas: Retira las hojas severamente dañadas para evitar que la plaga se extienda a otras partes de la planta.
Nematodos y gusanos
Las plagas de nematodos y gusanos son una amenaza común en jardines, huertos y cultivos agrícolas. Los nematodos son organismos microscópicos que viven en el suelo y se alimentan de las raíces de las plantas, mientras que los gusanos (larvas de diferentes insectos) atacan principalmente las partes aéreas de las plantas, como hojas, tallos y frutos, o las raíces. Ambas plagas pueden causar daños severos si no se identifican y tratan a tiempo.
¿A qué pueden atacar los nematodos y gusanos?
Nematodos: Afectan las raíces de una amplia variedad de plantas, debilitándolas y reduciendo su capacidad de absorber agua y nutrientes. Los cultivos más vulnerables incluyen hortalizas (tomates, zanahorias, patatas), frutas, plantas ornamentales y césped.
Gusanos: Las larvas de mariposas y escarabajos suelen atacar tanto las hojas y frutos como las raíces de las plantas. Algunas especies de gusanos atacan cultivos específicos, mientras que otras son más generalistas.
Tipos más comunes de nematodos y gusanos
Nematodos del nudo de la raíz (Meloidogyne spp.)
Los nematodos del nudo de la raíz son una de las plagas más devastadoras. Estos nematodos causan agallas o nudos en las raíces de las plantas, lo que bloquea la absorción de nutrientes. Los síntomas incluyen plantas atrofiadas, hojas amarillas y un sistema radicular deformado.
Nematodos de los quistes (Heterodera spp.)
Estos nematodos forman quistes en las raíces, los cuales albergan huevos que pueden sobrevivir en el suelo durante años. Son especialmente dañinos para los cultivos de soja, patatas y cereales.
Gusano de alambre (Agriotes spp.)
El gusano de alambre es la larva de ciertos escarabajos, que se alimenta de raíces y tubérculos, dañando cultivos como las patatas y las zanahorias. Su cuerpo alargado y rígido le permite perforar la planta fácilmente, provocando la pudrición.
Gusano gris (Agrotis spp.)
El gusano gris es una larva que se alimenta de las partes aéreas de las plantas, especialmente en cultivos jóvenes. Es nocturno y suele cortar las plántulas cerca de la base, dejando los tallos severamente dañados.
Gusano del tomate (Helicoverpa armigera)
Este gusano ataca principalmente tomates y otras hortalizas, alimentándose de hojas, flores y frutos. Los gusanos del tomate pueden causar grandes pérdidas en cultivos al perforar y destruir los frutos.
Características más comunes de las plagas de nematodos y gusanos
- Difíciles de detectar: Los nematodos son invisibles a simple vista, y sus síntomas pueden confundirse con otras deficiencias o enfermedades. Los gusanos, aunque más fáciles de ver, suelen trabajar de noche o bajo tierra, por lo que sus daños pueden pasar desapercibidos hasta que es demasiado tarde.
- Reproducción rápida: Tanto nematodos como gusanos se reproducen rápidamente en condiciones adecuadas, lo que les permite formar grandes colonias en poco tiempo y extender el daño a través de todo el jardín o campo.
- Daños en las raíces y partes aéreas: Los nematodos atacan principalmente las raíces, lo que lleva a un debilitamiento general de la planta. Los gusanos, por su parte, pueden atacar tanto las raíces como las hojas, tallos y frutos, dependiendo de la especie.
- Resistencia a ciertos tratamientos: Los nematodos pueden ser muy resistentes a los tratamientos químicos, ya que algunos de ellos sobreviven como huevos o quistes en el suelo durante años. Por su parte, algunos gusanos pueden ser difíciles de erradicar debido a su ciclo de vida oculto en el suelo o en las plantas.
Cómo prevenir y tratar plagas de nematodos y gusanos
Consejos básicos para la prevención de este tipo de plagas:
- Rotación de cultivos: Evitar plantar las mismas especies de plantas en el mismo lugar año tras año puede reducir la acumulación de nematodos en el suelo.
- Incorporación de materia orgánica: La adición de compost o estiércol mejora la estructura del suelo y puede promover la presencia de organismos benéficos que combaten nematodos y gusanos.
- Uso de cultivos trampa: Algunas plantas pueden atraer nematodos y reducir su población antes de plantar cultivos más valiosos.
Las acciones más comunes para tratar estas plagas una vez las hemos identificado:
- Nematicidas: Los tratamientos químicos específicos, como los nematicidas, pueden reducir las poblaciones de nematodos, pero deben aplicarse con precaución.
- Depredadores naturales: Introducir depredadores naturales como ciertos hongos y bacterias puede ayudar a reducir la población de nematodos y gusanos.
- Trampas y barreras físicas: En el caso de los gusanos, colocar trampas o barreras alrededor de las plantas puede prevenir el acceso de las larvas.
Las plagas de nematodos y gusanos representan una amenaza significativa para la salud de jardines y cultivos. Los nematodos atacan principalmente las raíces, mientras que los gusanos dañan tanto las partes subterráneas como aéreas de las plantas. Una detección temprana y el uso de técnicas de manejo integrado pueden ayudar a mitigar el impacto de estas plagas.
Roedores y otros animales
Las plagas de roedores y otros animales son una amenaza común en jardines, huertos y cultivos. Estos animales, incluyendo ratones, ratas, topos, ardillas y conejos, se alimentan de una amplia gama de plantas y pueden causar daños significativos a las raíces, tallos, hojas y frutos. Su presencia no solo afecta a las plantas, sino que también puede propagar enfermedades y contaminar alimentos.
¿A qué pueden atacar los roedores y otros animales?
- Roedores (ratones, ratas, topos): Los roedores pueden atacar tanto los cultivos subterráneos como los frutos y hortalizas que crecen sobre el suelo. Los ratones y ratas suelen alimentarse de granos, frutas, vegetales, semillas y raíces, mientras que los topos dañan las raíces al excavar túneles bajo el suelo.
- Otros animales (ardillas, conejos, pájaros): Estos animales se alimentan de frutas, vegetales y brotes. Los conejos suelen comer las partes aéreas de las plantas, mientras que las ardillas pueden destruir brotes tiernos y robar semillas.
Tipos más comunes de roedores y otros animales de campo
Ratones (Mus musculus)
Los ratones son pequeños roedores que se alimentan de una gran variedad de cultivos, incluidos cereales, frutas, hortalizas y semillas. Aunque suelen ser más activos por la noche, sus daños son visibles en cualquier momento, especialmente en invernaderos o jardines cerrados. Su capacidad para entrar en casi cualquier espacio y reproducirse rápidamente los convierte en una plaga difícil de controlar.
Ratas (Rattus spp.)
Las ratas son más grandes que los ratones y pueden causar daños aún mayores. Se alimentan de granos, frutas y verduras, y a menudo escarban en la tierra en busca de raíces y tubérculos. Además, las ratas son conocidas por ser portadoras de enfermedades, lo que las convierte en una preocupación sanitaria.
Topos (Talpa europaea)
Los topos no se alimentan directamente de las plantas, pero crean túneles bajo el suelo, dañando las raíces y creando inestabilidad en las plantas. Su actividad subterránea puede arruinar céspedes y jardines, dejando montículos de tierra en la superficie.
Ardillas (Sciurus spp.)
Las ardillas suelen comer semillas, frutos secos y brotes de las plantas. Pueden desenterrar bulbos y semillas plantadas, lo que afecta la germinación de las plantas en los jardines. También son conocidas por roer los brotes tiernos y las frutas jóvenes de los árboles frutales.
Conejos (Oryctolagus cuniculus)
Los conejos se alimentan principalmente de las partes aéreas de las plantas, como hojas y tallos. Son especialmente dañinos para cultivos de hortalizas, como lechugas, zanahorias y coles. También pueden debilitar plantas jóvenes al comer sus brotes y raíces superficiales.
Características más comunes de las plagas de roedores y otros animales
- Hábitos nocturnos: La mayoría de los roedores son animales nocturnos, lo que significa que suelen actuar durante la noche, lo que dificulta su detección inmediata.
- Reproducción rápida: Los roedores, especialmente ratones y ratas, tienen una alta tasa de reproducción. Un solo par de roedores puede producir decenas de crías en un corto período de tiempo, lo que puede llevar a una infestación si no se controla a tiempo.
- Daños directos e indirectos: Los roedores no solo dañan las plantas al comerlas, sino que también contaminan el suelo y los cultivos con sus excrementos y orina, lo que aumenta el riesgo de enfermedades. Además, pueden roer materiales como madera y plástico, dañando estructuras de invernaderos o sistemas de riego.
- Difíciles de controlar: Debido a su tamaño pequeño y su capacidad de ocultarse en túneles o madrigueras, los roedores son difíciles de controlar. Los métodos de control deben ser variados y persistentes para tener éxito.
Cómo prevenir y tratar plagas de roedores y otros animales
Sigue estos consejos para detectar y prevenir este tipo de roedores en tu huerto:
- Mallas y cercados: Colocar barreras físicas como mallas de alambre o cercas alrededor del jardín puede ayudar a mantener fuera a los conejos, ardillas y otros animales. Para los roedores más pequeños, las mallas deben tener aberturas muy pequeñas.
- Eliminación de refugios: Mantener el área limpia y libre de acumulaciones de maleza, escombros o pilas de madera puede reducir los escondites de los roedores.
- Trampas: Colocar trampas específicas para ratones, ratas o topos puede ayudar a reducir la población de roedores. Las trampas vivas o los repelentes también son opciones en algunos casos.
Los tratamientos más comunes per solucionar este tipo de plaga:
- Veneno o rodenticidas: Aunque efectivos, estos productos deben usarse con precaución, ya que pueden afectar a otras especies no objetivo o mascotas. Además, en áreas de cultivo, el uso de venenos puede afectar la seguridad alimentaria.
- Repelentes naturales: Plantas como la menta o el ajo pueden actuar como repelentes naturales para algunos roedores. Los repelentes ultrasonidos también se han utilizado con cierto éxito.
Las plagas de roedores y otros animales son una amenaza común en jardines, huertos y campos, capaces de causar daños significativos a plantas y cultivos. Los roedores como ratones, ratas y topos dañan las raíces, frutos y semillas, mientras que otros animales como ardillas y conejos pueden devorar las partes aéreas de las plantas. El control y la prevención de estas plagas requieren una combinación de métodos físicos, biológicos y químicos para ser efectivos.
Hongos y bacterias
Las plagas de hongos y bacterias son enfermedades que afectan a las plantas y pueden causar grandes daños en jardines, huertos y campos de cultivo. Estos patógenos atacan principalmente las hojas, tallos, raíces, flores y frutos, debilitando la planta y afectando su crecimiento y productividad.
¿A qué pueden atacar las plagas de hongos y bacterias?
- Hongos: Los hongos pueden atacar cualquier parte de la planta, pero son especialmente destructivos en las hojas, tallos y raíces. A menudo provocan la aparición de manchas, podredumbre, moho y decoloración. Los hongos prosperan en ambientes húmedos y mal ventilados, donde las esporas se propagan fácilmente.
- Bacterias: Las bacterias suelen infectar plantas a través de heridas o aberturas naturales en las hojas y raíces. Producen enfermedades que provocan pudrición, marchitez, manchas y, en algunos casos, la muerte de la planta. Las infecciones bacterianas son difíciles de tratar y se propagan rápidamente en ambientes cálidos y húmedos.
Tipos más comunes de plagas de hongos y bacterias
Mildiu (Peronospora spp., Plasmopara spp.)
El mildiu es una enfermedad fúngica que se manifiesta como manchas amarillentas en las hojas, con un crecimiento de moho en el envés. Es común en hortalizas como el tomate y el pepino, y también en plantas ornamentales. Las condiciones húmedas y lluviosas favorecen su desarrollo.
Oídio (Erysiphe spp., Podosphaera spp.)
El oídio es un hongo que causa un recubrimiento blanco o grisáceo en las hojas, tallos y flores. Afecta a muchas especies de plantas, incluyendo rosas, cucurbitáceas y uvas. Aparece en climas secos con alta humedad y se propaga rápidamente por el viento.
Botritis o moho gris (Botrytis cinerea)
La botritis es un hongo que causa la podredumbre de flores, frutos y tallos, cubriendo las áreas infectadas con un moho gris. Afecta a una amplia gama de plantas, especialmente en condiciones de alta humedad. Es común en fresas, tomates y vides.
Tizón tardío (Phytophthora infestans)
El tizón tardío es un hongo devastador que afecta principalmente a las plantas de la familia de las solanáceas, como el tomate y la patata. Se manifiesta como manchas marrones en las hojas y tallos, y puede destruir cultivos enteros si no se trata. Este hongo se propaga rápidamente en condiciones de humedad y baja temperatura.
Marchitez bacteriana (Ralstonia solanacearum)
La marchitez bacteriana es una enfermedad bacteriana que causa el colapso repentino de las plantas, comenzando por las hojas y progresando hacia toda la planta. Afecta principalmente a cultivos de tomate, patata, pimiento y berenjena.
Pudrición blanda bacteriana (Erwinia spp.)
La pudrición blanda es causada por bacterias que descomponen los tejidos vegetales, provocando un olor desagradable y un colapso total de las áreas infectadas. Afecta a tubérculos, hortalizas de raíz y bulbos, como zanahorias, patatas y cebollas. Se desarrolla en condiciones de alta humedad y temperatura.
Características más comunes de las plagas de hongos y bacterias
- Propagación rápida: Tanto los hongos como las bacterias se propagan rápidamente, especialmente en condiciones de alta humedad y poca ventilación. Las esporas de los hongos son transportadas por el viento, el agua y los insectos, mientras que las bacterias pueden diseminarse a través de salpicaduras de agua, herramientas contaminadas o insectos vectores.
- Difíciles de controlar: Los hongos y bacterias, una vez establecidos, son difíciles de erradicar completamente. Muchas enfermedades fúngicas y bacterianas requieren múltiples tratamientos con fungicidas o bactericidas, junto con prácticas culturales preventivas.
- Resistencia a tratamientos: En algunos casos, las plagas fúngicas pueden desarrollar resistencia a los tratamientos químicos, haciendo que el control sea más complicado. Además, las infecciones bacterianas no responden a los fungicidas y requieren productos especializados.
- Condiciones favorables: Estas plagas prosperan en ambientes húmedos, con poca ventilación o en suelos mal drenados. Las épocas de lluvias prolongadas o riegos excesivos favorecen la aparición de hongos y bacterias.
Cómo prevenir y tratar las plagas de hongos y bacterias
Algunos consejos para prevenir las plagas:
- Buena ventilación: Asegurarse de que las plantas tengan espacio suficiente entre ellas para permitir una buena circulación de aire, lo que reduce la humedad y dificulta la propagación de esporas.
- Riego adecuado: Regar las plantas en la base y evitar mojar las hojas reduce el riesgo de infecciones fúngicas y bacterianas. El riego por la mañana permite que las plantas se sequen durante el día.
- Higiene en el jardín: Retirar las hojas y plantas infectadas y deshacerse de ellas adecuadamente. Limpiar y desinfectar las herramientas de jardinería después de cada uso.
Puedes aplicar estos tratamientos para erradicar las plagas:
- Fungicidas y bactericidas: Existen productos químicos y biológicos específicos para combatir hongos y bacterias. Los fungicidas a base de cobre o azufre son efectivos contra muchas enfermedades fúngicas, mientras que las bactericidas específicas pueden ser necesarias para infecciones bacterianas.
- Podas sanitarias: Eliminar las partes afectadas de la planta al detectar síntomas tempranos puede limitar la propagación de la enfermedad.
- Rotación de cultivos: Cambiar los tipos de plantas en un área de cultivo puede reducir la acumulación de patógenos en el suelo, previniendo futuras infecciones.
Las plagas de hongos y bacterias son una amenaza significativa para jardines y cultivos. Estas enfermedades atacan tanto las raíces como las partes aéreas de las plantas, debilitando su crecimiento y productividad. Las condiciones húmedas y mal ventiladas favorecen su aparición, y la prevención y el tratamiento adecuado son esenciales para minimizar su impacto.